Informes de suelos potencialmente contaminados periódicos (IPS)

Por Blas Curado

YA HACE 6 AÑOS QUE FUE PUBLICADA LA NORMATIVA QUE REGULA Y PREVIENE LA CONTAMINACIÓN DE SUELOS POR ACTIVIDADES POTENCIALMENTE CONTAMINANTES EN EXTREMADURA (DECRETO 49/2015).

CON ESTAS LÍNEAS INTENTARÉ HACER SALIR DE DUDAS A LA HORA DE CUMPLIR CON LOS REQUISITOS DE REPORTE PERIODICO QUE REQUIERE ESTA NORMATIVA MEDIOAMBIENTAL.

El citado Decreto 49/2015 vino a particularizar para el caso de Extremadura los preceptos definidos a nivel nacional en el Real Decreto 9/2005, que establece la relación de actividades potencialmente contaminantes del suelo y los criterios y estándares para la declaración de suelos contaminados.

Dejando de lado los tecnicismos y yendo al grano, a raíz del citado Decreto las actividades productivas extremeñas afectadas por el Real Decreto necesitaron elaborar un Informe Preliminar de Suelos Potencialmente contaminados, más conocido como IS ó IPS, a modo de declaración y exposición de sustancias peligrosas y potencialmente contaminadoras del suelo, así como las medidas preventivas para evitar dicha contaminación y demás aspectos que pudieran ofrecer una valoración de la existencia o no de indicios de contaminación de los suelos del emplazamiento sobre los que se asentara la actividad, derivados de ésta.

El dictamen de indicios podía ser elaborado por terceras partes acreditadas en la materia por ENAC, profesionales en la materia o mediante declaración responsable del empresario, en función de la tipología de la actividad, estando todo ello definido perfectamente en el Decreto. Aún así el Decreto dejaba la posibilidad de elaborar el IPS de acuerdo a un modelo de informe y documentación adicional que se debía aportar al mismo, para de esta forma ser la Administración ambiental competente la que valorara la existencia o no de indicios de contaminación de suelos.

En caso de existencia de indicios, el procedimiento requiere que a continuación se realice una inspección exploratoria de suelos, los “temidos por algunos” mal llamados “sondeos”. El fin de este trabajo, que debe ser realizado por empresas acreditadas por ENAC, es el de corroborar o desechar dichos indicios mediante técnicas de muestreo de suelos y aguas subterráneas, es decir analíticas. En caso de detectarse la contaminación en niveles superiores a valores umbrales establecidos en la normativa, es perceptivo realizar un Análisis de Riesgos Cuantitativo (ACR) para las personas y los ecosistemas de dicha contaminación existente en el emplazamiento, trabajo técnico a realizar por entidad acreditada por ENAC basado en los datos de la investigación previa y empleándose software específico. Por último, si de dicho análisis resultara que existe riesgo será requerido administrativamente una descontaminación de suelos previa aprobación de Proyecto de Descontaminación por parte de la Administración.

No obstante, el proceso puede terminar en cualquiera de las fases anteriores, como es lógico, según el resultado de la misma. Si el resultado del análisis de riesgos no ofrece conclusiones tales que sea necesario descontaminar, no será necesario proyecto de descontaminación y por ende serán exigibles nuevos ACRs periódicos basados en nuevas mediciones analíticas de aguas subterráneas periódicas en los sondeos practicados en la fase de investigación exploratoria, para vigilar si se cumplen o no los parámetros que aseguren que el suelo no esté contaminado o si lo está no suponga riesgo para las personas y el medioambiente.

Lo mismo ocurre, en el caso en que de la investigación de suelos con sondeos no se obtengan resultados que supongan que el suelo esté contaminado. En este caso, será necesario realizar muestras de agua subterránea en dichos piezómetros periódicamente (normalmente cada año) con informe de seguimiento quinquenal.

Por último, en la primera etapa del proceso, es decir en la fase de elaboración de IPS (o IS), si resultara que no existen indicios de contaminación de suelos del emplazamiento por la vía que fuera de las ya comentadas, entonces sería aplicable la realización de un nuevo informe IPS (o IS) periódico quinquenal. A no ser que haya notificación expresa de la Administración ambiental sobre el informe previo y nos establezca una periodicidad distinta.

En este punto es donde hay más problemas e interpretaciones.

En el caso de que no haya notificación expresa con una periodicidad o plazo distinto, el Decreto 49/2015, de 30 de marzo, por el que se regula el régimen jurídico de los suelos contaminados en la Comunidad Autónoma de Extremadura, publicado en el DOE nº 64 de 6/4/2015, lo recoge textualmente en su artículo 5 (capítulo II), párrafo 1:

[…]. Además, con una periodicidad de cinco años, deberán presentar un IS actualizando la información del informe inicial que en su día remitió”.

El término “periodicidad” que se emplea en el articulado legal significa que el contenido del informe de seguimiento deberá contemplar y abarcar un periodo de datos objeto de reporte de cinco años, lógicamente evitando solapar años de reporte que abarca cada informe para de esta manera no perder información entre informe e informe.

Se suele cometer el error de considerar que los 5 años se cuentan desde que se presenta o elabora el informe inicial. Es un error ya que de esa forma podríamos no contemplar cierto periodo de tiempo. Por ejemplo, si el IPS inicial se elaboró en noviembre de 2015, no es acertado considerar que el siguiente IPS será elaborado en noviembre de 2020, ya que difícilmente se tendrán datos cerrados del año 2020 y estaríamos reportando menos de cinco años, y por lo tanto el informe no tendría una periodicidad de datos de 5 años, sino de algo menos. Pero sin embargo si el informe de noviembre de 2015 se refería a datos cerrados del 2014 o anteriores , ya que no se tendrían del 2015 aún, el siguiente IPS aplicable sería el que se haga abarcando cinco anualidades de datos no reportados en anterior informe, y que en el caso de que hubieran sido del 2014 cerrado, debería contemplar ahora las anualidades 2015, 2016, 2017, 2018 y 2019 y cumpliríamos con la periodicidad quinquenal que establece la normativa.

Por ello la clave es conocer el año al que se refieren los datos que se contemplaron en el informe previo, pues será lo que marque con garantías cuando debe acometerse el siguiente informe y qué años debe comprender.

En Extremadura hay muchas actividades de los más diversos sectores que presentaron su anterior IPS (IS) con motivo del D. 49/2015 y que resultó no presentar indicios de contaminación de suelos, y que (sin contar con notificación expresa con un plazo distinto) quedan obligadas por imperativo legal a presentar un IPS (IS) periódico de seguimiento de acuerdo al artículo 5 del Decreto 49/2015. ¿Cuándo hacerlo? Espero que la respuesta esté ahora más clara.

(Fuente: Blas Curado, Enviro Ambienta)

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